lunes, 3 de octubre de 2011

MENUDO CIRCO PARA GANARSE EL PAN

Ha comenzado el curso 2011-2012 y los profesores de ciertas comunidades tenemos que trabajar más para ganarnos el pan. Y no solo trabajar más en las aulas, sino trabajar por limpiar el escupitajo lanzado por algunos políticos al espejo social de nuestra imagen. Pero, oye, no sale ni con lejía. ¡Qué sustancia indeleble y pegajosa  tienen en sus bocas determinadas  voces de mitin!
Me duele que esas voces no den ejemplo y se bajen el sueldo a la mitad. A los profes nos dolió que nos bajaran el sueldo, sí, pero más nos ha dolido esta bajada y caída de status social. Y ahora vienen con un parche analgésico para el dolor con el que quieren reconocernos como  autoridad pública, qué hipocresía, primero nos dicen que somos unos vagos, sin embargo unos vagos con  respaldo político – legislativo.
El daño ya está hecho. Es el daño de la calumnia, de la falta de empatía y de educación de algunos políticos, por mucho que hayan estudiado en “coles” privados de pago. Ese daño público no se lava tan fácil, queda ahí, para seguir hiriendo a diestro y siniestro, extendiéndose por todo el espejo social  hasta que no reconozcamos nuestro reflejo en él. Y ya se sabe que las sociedades que atacan a sus clases  más  formadas, como si fueran microbios,  se están  fagocitando a sí mismas.
Y ya se está notando el veneno propagado: quién no conoce a algún  profesor interino que ha tenido que abandonar su piso de alquiler en alguna ciudad muy alejada de sus raíces y volverse en paro con veinte, treinta o cuarenta años a su ciudad natal, a casa de sus padres, si aún viven para ayudarle. Esos mismos padres que, como  quizá no pudieron estudiar en su día, se sentían orgullosos de que sus hijos se quemaran las córneas estudiando una carrera y unas oposiciones para llegar a ser profesores. Ahora toda la familia llora al unísono por el esfuerzo realizado, el dinero invertido, el desgaste de la adaptación a cada nuevo destino del interino…siempre como el caracol, con la casa a cuestas y  las oposiciones aprobadas unas cuantas veces sin plaza. Y  ahora, como mucho, algunos interinos conseguirán media vacante con un poco de suerte( dato de maquillaje para bajar las cifras del paro) y con medio sueldo tendrán que ir pensando en alquilar en leasing una roulotte- pues no llega para alquilar un piso o irse a una pensión-  y aparcarla en el aparcamiento del instituto que les toque y hacer un poco vida de camping, que es lo que entona con el nuevo status que ciertos políticos nos adjudican.
Y no hablemos de la repercusión de los recortes en educación en el alumnado: hay grupos de alumnos que se quedan solos durante las guardias (¿son conscientes los padres de este peligro?), pues no han contratado a suficientes profesores. Pero tarde o temprano tendrán que contratarlos, porque a los que estamos exprimidos se nos va a acabar el jugo tras jugosas mañanas de cinco horas lectivas y una guardia en el aula y tras  sustanciosas tardes y fines de semana de preparación de clases ( sobre todo a los profes que les han puesto a impartir materias de las que no son especialistas, con el consiguiente detrimento en la calidad del proceso de enseñanza- aprendizaje) y correcciones múltiples  de ejercicios y exámenes por la abusiva multiplicación de alumnos en cada clase. ¿Cómo vamos a seguir motivando a nuestros alumnos si tratan de robarnos nuestra motivación? Es esta una profesión muy vocacional y muy sufrida. Los profes dejamos el alma y la vida en las aulas. Hemos preferido transmitir valores a transmitir dinero  o a hacernos ricos en cualquier otra profesión ( verbi gratia, en la política) Por favor, no destruyáis esta entrega, esta tradición. No nos robéis el gusto por enseñar.
El 5 de octubre hay huelga-lucha de profesores en Castilla- La Mancha. Los ciudadanos podemos escuchar beligerantes el rojo fragor de las armas docentes o  envidiar holgazanes el sí quiero de la azul nobleza que retira de sus funciones a su cónyuge. Cada uno que escoja. Panem et circenses

martes, 1 de febrero de 2011

PAX VOBISCUM

Paz es una palabra monosílaba, pero tiene en su fonética, en ese golpe de voz “paz” una fuerza inusitada, un hálito heroico. Prueba a pronunciarla conmigo “paz” con esa” p” fuerte y oclusiva, pero que se abre a tope hacia la “a”, la más clara de las vocales y se cierra en una “z”que tranquiliza con su fricción susurrante. Y eso es la paz, es fuerza, es claridad, es tranquilidad.


Paz proviene del latín pax. Durante las dificultades de los primeros siglos, pax significa para los cristianos no tanto el final de una guerra cuanto la “cesación de la persecución”. La pertenencia a la Iglesia implica también participación en el culto comunitario y en la Iglesia primitiva los miembros de la congregación se daban unos a otros un osculum pacis en prenda de su fraternidad que se conoció como pax. Todavía hoy en la celebración de la misa el sacerdote dice “daos fraternalmente la paz” y en ese momento los desconocidos o menos allegados se dan la mano, sin embargo los familiares se dan un beso. El término llegó a usarse también fuera del ritual para designar “el beso” intercambiado por cristianos parientes o amigos. Este uso ha sobrevivido en el antiguo irlandés poc “beso” y en gaélico escocés pog.

Y antes de los cristianos ¿quién era la diosa de la paz? Era la romana Venus, recreación de la griega Afrodita, diosa del amor y de la paz, cuyo atributo, la blanca paloma, han usado generaciones y generaciones de seres humanos para simbolizar la paz.

Paloma empieza por “pa”, como paz, mensajera de un estado que todos deseamos en nuestro mundo y por el que hemos de trabajar: la paz. Empecemos por lo que tenemos aquí y ahora, nuestro Instituto y las personas que convivimos en él, alumnos y profesores y trabajadores, démonos la paz, dejemos atrás el desprecio, el insulto, la zancadilla y cuando digamos “déjame en paz” sea para acabar con las rencillas, con el que mal me cae fulanito etc..Para crear paz tenemos que tener paz interior, uno de los sentimientos más nobles que los seres humanos podemos sentir. La paz es sanadora y transformadora. Cuando tu mundo esté en guerra pronuncia el monosílabo paz, cuando las imágenes de guerra del telediario te revuelvan las tripas y la conciencia, pronuncia el monosílabo paz, ante cualquier situación bélica pronuncia el monosílabo paz. Pero no te quedes solo con la palabra, coge su fuerza y pasa a la acción: ¡Si quieres la paz, prepara la guerra de la paz!

(Escrito por mí para su lectura en la celebración del Día de la Paz)