jueves, 25 de marzo de 2010

El sexo de los ángeles


Una de las más lamentables carencias de información que han padecido los
hombres y las mujeres de todas las épocas, se relaciona con el sexo de los
ángeles. El dato, nunca confirmado, de que los ángeles no hacen el amor,
quizá signifique que no lo hacen de la misma manera que los mortales.
Otra versión, tampoco confirmada pero más verosímil, sugiere que si bien
los ángeles no hacen el amor con sus cuerpos ( por la mera razón de que
carecen de los mismos) lo celebran en cambio con palabras, vale decir, con
las adecuadas.
Así, cada vez que ángel y Ángela se encuentran en el cruce de dos
transparencias, empiezan por mirarse, seducirse y tentarse mediante el
intercambio de miradas que, por supuesto, son angelicales.
Y si ángel, para abrir el fuego dice : "semilla", Ángela, para atizarlo
responde: "surco". Él dice "alud", y ella, tiernamente: "abismo".
Las palabras se cruzan, vertiginosas como meteoritos o acariciantes como
copos.
Ángel dice : "madero". Y Ángela: "caverna".
Aletean por ahí un Ángel de la Guarda, misógino y silente, y un Ángel de
la Muerte, viudo y tenebroso. Pero el par amatorio no se interrumpe, sigue
silabeando su amor.
Él dice "manantial". Y ella "cuenca".
Las sílabas se impregnan de rocío y, aquí y allá, entre cristales de
nieve, circulan el aire y su expectativa.
Ángel dice: "estoque", y Ángela, radiante: "herida". Él dice: "tañido", y
ella: "rebato".
Y en el preciso instante del orgasmo ultraterreno, los cirros y los
cúmulos, los estratos y los nimbos, se estremecen, tremolan, estallan, y el
amor de los ángeles llueve copiosamente sobre el mundo.

MARIO BENEDETTI

viernes, 12 de marzo de 2010

Miguel Delibes, Nobel honoris, animae et desiderii causa


















Ha muerto mi paisano Miguel Delibes y llevo 5 horas con Miguel, pensando en él, en todo lo que nos ha dejado a los castellanos viejos y a los españoles.Yo también soy una "hereje" por disentir de la literatura tan comercial que nos embarga y por aferrarme a la literatura del terruño. Me siento un poco huérfana en el camino...La sombra del ciprés es más alargada que nunca.Un recuerdo para Miguel Delibes, un hombre recio, serio e íntegro moralmente. Necesitamos tu ejemplo de rectitud más que nunca.

lunes, 1 de marzo de 2010

¡Felices marzas!





El origen de las marzas probablemente está en las fiestas ancestrales de celebración del nuevo año romano, si tenemos en cuenta la traducción de su nombre del latín Kalendae Martiae, la coincidencia entre su nombre y el primer mes del año romano dan peso a la teoría de que José Luis Alonso Ponga expone en su libro, Tradiciones y Costumbres de Castilla y León que situaría su origen en una época próxima al año 45 a.C.

Independientemente de su origen lo importante es que han llegado hasta nuestros días al igual que en otros pueblos del norte de Burgos, las provincias de Soria, Palencia, Valladolid y Cantabria y conservaron una estructura muy similar.
La celebración de la Noche de Marzas representa, en suma, el último aliento de la resistencia ibérica y de todo el Occidente europeo contra la desalmada dominación romana. Las Marzas son un auténtico monumento o reliquia histórica de incalculable valor, tanto más importante cuanto que se trata de una tradición absolutamente vigente y fuertemente enraizada en el acervo tradicional del norte de España.
Celebremos las marzas tomando un pedacito de marzapán o mazapán.


¡Feliz primavera anticipada y que Marte nos ayude en este mes a él consagrado!