domingo, 3 de enero de 2010

EL GINECEO "ESCLAVIZANTE"



























AYER ME HICE ESTA FOTO PARA EL CURRÍCULUM ¿CREES QUE ME AVISARÁN?

¡¡¡MUJERES!!!

Quiero comenzar el 2010 recordando a todas las mujeres que no han sabido,no han podido, no han tenido la fuerza de ser independientes y de no sufrir la eclavitud impuesta por una pareja, una casa, unos hijos...
En relidad,desde la Grecia clásica, hemos tenido menos de 3000 años para ir haciendo pequeñas conquistas.Os acordáis de cuando vivíamos recluidas en los gineceos griegos, mientras nuestros esposos salían y entraban a placer, algunas veces con alguna hetaira, otras nuestro esposo era un gay makarios que nos utilizó para tener una familia e hijos y que se pasaba el día mirando los cuerpos de chicos adolescentes en los gimnasios.
Os acordáis de cuando en Roma, para ser respetadas, teníamos que estar casadas y con tres hijos para ser consideradas algo más que una res (cosa) sin más, a pesar de que los esposos siguieran acostándose con las esclavas.
Y la Edad Media fue un auténtico suplicio para nosotras,elemento supremo del pecado masculino. Sólo podíamos salir a coger agua a las fuentes y a misa a la iglesia( donde, encima, se concentraban todos los requiebros amorosos que podíamos recibir, es que no nos dejaban concentrarnos en nuestros asuntos...)Y el derecho de pernada nos hacía salir por piernas si es que podíamos.
Y para qué hablar del Renacimiento en que sólo se nos consideraba un elemento bello que reproducir con palabras o pinturas.
Y en los siglos siguientes la que era un poco lista tenía que ser discreta, disimular y parecer tonta u hombre( así tanto pseudónimo de mujer como el masculinísimo Fernán Caballero que encubría a la fémina Cecilia Böhl de Faber etc)

Sin embargo, a pesar de las apariencias de apertura, yo veo pocas mejoras en este siglo XXI. No sé qué véis a vuestro alrededor, pero yo veo aún a muchas mujeres esclavizadas, dueñas de nada más que del trabajo que no les da la gana realizar a los hombres. Hombres que están en bares y bibliotecas-hemerotecas pasando la mañana mientras sus mujeres se afanan por tenerles preparada la comida cuando vuelvan de su asueto. Incluso los hombres que trabajan no dejan de visitar el bar a media mañana. Hombres que realizan actividades deportivas por la tarde mientras sus mujeres les friegan los platos y les lavan la ropa sudada del día anterior. Hombres que acuden al fútbol de los domingos mientras ellas preparan las ropas y las mochilas de los críos del día siguiente lunes e intentan cuidar el cosmos de su cuerpo para seguir estando guapas y disimular las frentes marchitas más por lo anodino de esa vida que por el paso irreparable del tiempo.
Veo hombres que se han quedado en paro y caen en depresión a la par que su mujer tiene que salir a "servir"(más) fuera del propio hogar porque no hay dinero en casa y cuando vuelven de limpiar otras casas les toca recoger la suya propia, incluidas las latas de cerveza apiñadas frente a la tele o junto al ordenador.
Veo supermercados aún poblados por mujeres que piensan, concentradas o desconcentradas por los niños que se les escapan por los pasillos, en las necesidades de subsistencia alimenticia o higiénica del hogar, mientras la mayoría de sus maridos se acercan al concesionario de turno a mirar coches o a las obras de la calle de al lado para ver simplemente cómo avanzan.
Y eso que lo de ir a comprar es toda una conquista,ni en la misma Roma podía una mujer ir a comprar sin la compañía de un varón tal y como sucede hoy en los mercados de los países islámicos, llenos sólo de hombres.
¿No os habéis fijado en que,en el ínterim de la compra en el súper, algunos hombres permanecen calentitos-léase con el coche arrancado durante una hora o más con lo que contamina- y tranquilos escuchando la radio en el aparcamiento, mientras sus mujeres compran? Para eso que no vayan...¿o es que quieren controlar con quién liga su mujer en ese rato sin bajarse del asiento? En Barcelona, no hace mucho un supermercado comenzó a ofrecer este servicio aparca-maridos en un cuarto lúdico para que los maridos pudieran esperar "sin agobios" a sus esposas.
Y luego, tras limpiar la casa y hacer la cena, recoger la cocina, etc la mujer acaba derrengada en el dormitorio, mientras el marido se ha ido al puticlub( a ver cuándo ilegalizan la alienante prostitución), o si es de tipo casero, se queda viendo la tele basura del momento, viendo una peli porno o conectado a páginas web de dudosa reputación...Y luego se acercan calientes a la cama buscando marcha...cuando ya no hay gasoil ni para meter la primera marcha...ni ganas de hacerte pasar por una porno-star...con lo a gusto que estabas soñando con un guapísimo muchacho que hacía todos los trabajos de la casa para iros juntos a bailar... (con el marido o con el muchacho a elección...)Aunque nuestro verdadero sueño es que llegue el día en que las parejas compartan las tareas en igualdad.
El mundo no ha cambiado casi nada. El egoísmo de los hombres sigue predominando y esclavizando a la mujer. Yo, cuando veo estas cosas me pongo mala o cuando veo cómo hablan gritando en público ( y en privado) algunos hombres a sus parejas. Necesitamos todas y todos convertirnos en el profesor Neira.
Por todo esto y más, siempre propongo que las mujeres nos ayudemos entre nosotras, que la que sea independiente ayude a ser independientes a otras, que la que tenga una empresa contrate a mujeres en su empresa etc
Todo puede mejorar si nos unimos.
Y para terminar esta efusión de pensamientos, no feministas, sino igualitarios, os hago partícipes de unas frasecillas que me enviaron por correo electrónico:


Recordad que... una capa de polvo protege la madera de los muebles... Y que una casa se transforma en un hogar cuando podéis escribir "Te quiero" encima del polvo.

Yo solía pasar al menos 8 horas cada fin de semana por dejarlo todo perfecto, "por si venía alguien". Al final, entendí que "nadie venía" porque ¡¡todo el mundo estaba disfrutando de la vida y pasándoselo bien!!


Ahora, si viene alguien, no tengo que explicar en qué condiciones está mi casa: están más interesados en escuchar las cosas que he hecho mientras disfruto de la vida y me divierto.


Por si no te has dado cuenta... La vida es corta: ¡pásatelo bien!


Limpia, si hace falta...
¿Pero no sería mejor pintar un cuadro o escribir una carta, hacer unas galletitas o un pastel, lamer la cuchara o plantar una semilla, pensar sobre la diferencia entre "querer" y "necesitar"?

Limpia, si hace falta, pero no hay mucho tiempo...
¡Con todas las playas que hay para nadar y montañas para escalar, ríos para navegar, cervecita para tomar, música para escuchar, libros para leer, amigos para querer y vida para vivir!

Limpia, si hace falta, pero...
El mundo está allí fuera: con el sol dándome en la cara, el aire en el pelo, la nieve que cae, un chaparrón.. ¡Este día no volverá!

Limpia, si hace falta, pero...
Ten en cuenta que la vejez llegará y no es como ahora... Y cuando te toque marchar, también te convertirás en polvo.

LOS REYES MAGOS DE ORIENTE


























Un amigo me ha enviado este relato y quiero compartirlo con todos los que tenéis hijos en una edad "crítica" por mucho que lean a Harry Potter y crean en la magia. La verdad es que la magia la logramos, con un poco de cariño, las personas normales, sin poderes especiales más que el poder de amar.
Por cierto, os recomiendo el artículo Noche de Reyes , aparecido en El País de hoy 3 de enero, escrito por mi paisano Gustavo Martín Garzo al cual tuve el placer de conocer nada menos que en Barbastro, cuando vino a hablarnos de su literatura juvenil y me firmó un libro de Valladolid que llevé ex profeso a su charla.
En este artículo habla de la increíble conspiración de la que somos partícipes todos, incluidos los mass media.
Martín Garzo dice que a los niños
" lo que les estamos regalando, al hacerles creer que son los Reyes Magos quienes se los dan, es el don más maravilloso que puede hacerse a un niño, el don de una historia. Es inevitable, siempre nos vamos tras los que tienen historias así que contar, Eso es el amor, encontrarnos con alguien y sentir que guarda una historia que debemos escuchar....Y la enseñanza principal de la noche de Reyes es que el regalo más grande que podemos hacer a los niños es el regalo de una historia que les haga sentirse amados...Por eso más que unos simples juguetes, lo que de verdad quiere el niño es que sean los Reyes Magos quienes se los den, y de ahí su terrible decepción cuando descubren que son sus propios padres quienes lo hacen..."

Una bonita historia para todos aquellos que algún día tendréis que contarla.

¿Los Reyes Magos son verdad?

Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a
escucharle como todos los días lo que su hija le contaba de sus
actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con
miedo, le dijo:

- ¿Papa?

- Sí, hija, cuéntame

- Oye, quiero... que me digas la verdad

- Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido

- Es que... -titubeó Blanca

- Dime, hija, dime.

- Papá, ¿existen los Reyes Magos?

El padre de Blanca se quedó mudo, miró a su mujer, intentando
descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro
tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.

- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?

La nueva pregunta de Blanca le obligó a volver la mirada hacia la niña
y tragando saliva le dijo:

- ¿Y tú qué crees, hija?

- Yo no se, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que
existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.

- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero....

- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me
habéis engañado!

- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que
existen -respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de
Blanca

- Entonces no lo entiendo. papá.

- Siéntate, Blanquita, y escucha esta historia que te voy a contar
porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el
padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.

Blanca se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa
que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para
él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:

- Cuando el Niño Dios nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados
por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le
llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan
contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor,
dijo:

- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a
todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.

- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de
hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de
niños como hay en el mundo.

Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos
compañeros con cara de alegría, comentó:

- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque
somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder
recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero
sería tan bonito.

Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían
realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía
escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el
Portal:

- Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros
regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme:
¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?

- ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas.
Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño
que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos,
pero. no podemos tener tantos pajes., no existen tantos.

- No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino
dos pajes para cada niño que hay en el mundo.

- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los
tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.

- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben
querer mucho a los niños? -preguntó Dios.

- Sí, claro, eso es fundamental - asistieron los tres Reyes.

- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?

- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez
más entusiasmados los tres.

- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los
niños y los conozca mejor que sus propios padres?

Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que
Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:

- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres
Reyes Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos
regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos
los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y
de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También
ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se
haga como si la hicieran los propios Reyes Magos.. Pero cuando los
niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les
contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades,
los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y,
alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos
todos son más felices.

Cuando el padre de Blanca hubo terminado de contar esta historia, la
niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:

- Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber
que me queréis y que no me habéis engañado.

Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la
mano mientras decía:

- No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el
año que viene ya guardaré más dinero.

Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres
Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos.

Feliz Navidad desde todas las partes del mundo.