viernes, 16 de octubre de 2009

Comentario de Ágora de Amenábar


















ÁGORA
No sé por qué esta película se llamará ágora, el centro neurálgico de la polis griega. Será , puede ser, porque allí se daban cita todos los credos, mercancías y religiones, tal como se reúnen en esta visión de la Alejandría del siglo IV p.C que Amenábar nos ofrece. O porque la “o”, cual sol, queda en el centro de la palabra, como en el sistema solar que tan sumida tiene en la reflexión a la filósofa Hipatía.

En la sala ( que no es más que una platea o ágora más) he podido vivir momentos terroríficos que muestran lo más abyecto del ser humano: luchas, traiciones, bajas pasiones, mentiras, egoísmos, cobardías, ambiciones…ni siquiera Hipatía se libra ( hay una escena muy breve, en pleno fragor bélico, en que ella huye y ve llorar a una niña y, sin embargo, no se detiene a socorrerla). Hay cierta inclinación a la protervia. No obstante, se han rodado escenas de una sensibilidad exquisita y he gozado de momentos sublimes, como cuando los armoniosos sonidos del aulós se elevan hasta el universo recreando una idea pitagórica de la música de las esferas. Me ha gustado cómo se conecta la tierra con el universo, ahora que, casualmente, hace unos días he iniciado mis clases de astronomía, pues estaba harta de ser una ignorante del mundo y no ser capaz de leer el cielo después de haber leído tantos textos acerca de los mundos celestes.

Al terminar la peli me he sentido desvalida como mujer. Hubiera querido trasladar algo de la fuerza de la mujer en el siglo XXI a ese cuerpecillo desnudo de Hipatía, que muere a manos de su discípulo y cristiano esclavo, quien trata de evitarle el dolor de la lapidación. Pero, a pesar de su presunta fragilidad, la filósofa conserva la energía de sus ojos que mueren contemplando la luz de la elipse del óculo de la bóveda que la cubre y viste su desnudez. Hipatía muere arropada, observando la forma de su propio hallazgo astronómico... ¡qué felicidad y qué libertad de ser hasta el fin quien quiso ser! Eso se llama coherencia vital. Su espíritu debió de ascender por el óculo hasta el universo tal y como ascendió la música de su joven alumno Orestes quien repite en su prefectura las palabras de su maestra: “todos somos hermanos” ( en ese momento de la peli me di cuenta de la importancia de lo que enseñamos a nuestros chicos y me sentí muy muy dichosa de ejercer esta maravillosa profesión docente que siembra palabras, conocimientos y valores).

Estupendamente ambientada y, además, no deja títere con cabeza. Critica con dureza esa intolerancia religiosa y política que sigue caracterizándonos a las personas de este siglo. Parece que no ha pasado el tiempo, pues cualquier telediario cotidiano y muchas experiencias diarias nos hablan de las guerras religiosas en nuestro planeta y de cómo la mujer sigue estando discriminada y estigmatizada si osa cultivar su mente y reírse de la imperfección de su menstruación. La famosa anécdota del pañuelo manchado con la sangre del período de Hipatía me ha resultado grandiosa. Si ella cree que la sangre menstruante es imperfecta, sin embargo a mí se me antoja demoledoramente perfecta. La menstruación no es más que la luna teñida de rojo, toda la energía de la men para purificar el lecho de un nuevo ser humano.
Triste y profunda, esta película cuya “o” es un sol radiante, no deja indiferente, sino que te hace sufrir una catarsis empática con la condición de mujer de todos los tiempos y de todas las esferas, sean éstas elípticas o no.
¡"Agora" Ágora!

4 comentarios:

EL Pinto dijo...

Me alegra habert encontrado este espacio y felicito por tu comentario y sentimiento como mujer que comparto en el fondo desde el último comentario publicado en mi blog.
Saludos

Anónimo dijo...

Hola, interesante, pero discrepo.El heliocentrismo no se debe a Hipatia, si a caso ligeramente lo esbozó.Últimamente se útiliza el pasaje de los paños manchados de la menstruación como signo vital de la mujer, como su feminidad, tan en boga.Cuando es justo lo contrario, útilizó los paños como muestra del asco que sentía por el sexo y dejar claro que no le interesaba lo mas minimo.Y de paso dar calabazas al compañero.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con anónimo. Leed algunos libros, Aménabar se permite algunas concesiones. Estéticamente es una peli bonita, pero hay cosas que no se corresponden con lo que se sabe de Hipatia (que hay muchas lagunas, no se conserva nada de ella, y lo que sabemos es por referencias de otros autores...)

Margarita dijo...

Queridos anónimos, creo que si tan seguros estuvierais de vuestras opiniones al menos firmaríais, pero en fin...
No ha sido mi intención juzgar el personaje histórico de Hipatia, sino sólo transmitir mis sensaciones como espectadora.
Desconozco si la menstruación está en boga.Sólo sé que a las mujeres nos sucede cada mes, si esa es la "boga" no puede decirse que "últimamente" se esté utilizando,pues nos sucede con cada luna desde que la fémina es fémina.
Me hace mucha gracia comprobar el revuelo que se arma cuando se habla de una mujer sabia y no de una porno-star. No sucede lo mismo cuando se trata de un hombre sabio, por muy aparentemente equivocado que estén los datos históricos.
La verdad es que es sintomático de lo que le duele al hombre masculino tener que desprenderse de lo que siempre había detentado: el acceso al saber.Si no que se lo digan a la pobre Santa Teresa de Jesús, que tenía que leer a escondidas...
Sólo hay que darse una vuelta por las universidades y comprobar cuántas alumnas hay y qué notas sacan. La revolución está aquí. Ya era hora. Por fin somos libres y no tenemos que depender de ningún novio, marido, pareja etc porque empezamos a ser definitivamente Nosotras.
En esto doy las gracias a Amenábar y sé que, además, él ha recibido el asesoramiento de prestigiosos profesores de Universidad acerca de Hipatia y su mundo.Pero lo verdaderamente interesante es su creación artística y cómo nos hace vivir én nuestras butacas las dificultades de una mujer en la Antigüedad y reflexionar sobre las dificultades de las mujeres de hoy.
Margarita Fernández
P. D. Los restantes anónimos borrados eran virus introducidos por alguien que debe de tener disfunción eréctil,pues este blog lleva tiempo invadido por anuncios viagras y demás y una servidora tiene que tomarse la molestia de quitarlos.