miércoles, 16 de enero de 2008

ASCLEPIOS EN AMPURIAS





La foto de la izquierda sorprende a Asclepio sin templo bajo los haces protectores de su padre Febo y la de la derecha capta el comienzo del atardecer en el foro romano de Ampurias.
Este sábado pasado tuve la oportunidad de viajar al Emporion gerundense y me ha parecido que es una buena manera de comenzar el año 2008, publicar unas instantáneas que pude realizar in situ. Si el sol no ha empezado a brillar aún allí donde estéis, aquí tenéis una dosis de fotones.
El yacimiento emporitano se encontraba desierto. Los paisanos decían que era por el soplo de la tramontana. Lo cierto es que la soledad de la Grecia hispana mirando el Golfo azul de Rosas rebosa una cautivadora belleza. Y sorprendí a Asclepio contemplando con nostalgia el ponto en dirección a la Roma transmisora y, un poco más allá, su amada Hellas y la Focea originaria de los fundadores de Ampurias.
Asclepio tenía el poder de resucitar a los muertos y por ello fue fulminado por Zeus. Se le veneraba en toda la Cuenca Mediterránea. Aún su serpiente enroscada en su báculo simboliza hoy la "sinuosa" arte curativa de la Medicina.
Asclepio era un bondadoso "médico de cabecera" que admitía a todas las personas en su templo, siempre que fueran de pensamiento puro(por si acaso, para mí lo más prudente fue permanecer en la escalinata de acceso). Los Padres de la Iglesia llegaron a considerarlo rival de Jesucristo. Y es que Esculapio representaba la síntesis socrática de lo verdadero, lo bueno y lo bello. Pude sentir su fuerza sanadora, la potencia telúrica de esta zona y el poder envolvente de Apolo y Poseidón.

Con este microrrelato bizantino os deseo mucha Hygíeia, hija de Esculapio,en este año incipiente, la salud higiénica que transmite la luz que crece cada tarde "a pasito de gallina"(así se dice popularmente), hasta llegar a conformar el refrán que he podido escuchar y disfrutar por estos lares bilbilitanos: "Por San Blas, una hora (y) más".
Pero no olvidemos que a Asclepio le debemos un gallo, un gallo que quiera quebrar albores.

2 comentarios:

Juan Carlos Sesé dijo...

No has mencionado el puerto, la Palaiápolis, la Neápolis y el hipódromo que recorrí cuando fui hace 17 años. Imagino que ahora habrá guía para explicarlo, porque cuando fuimos mis compas y yo era toda una aventura averiguar qué estábamos viendo.

Adrian dijo...

Hola:

Yo lo recorrí el año pasado y me encantaría volver y bañarme en la zona cercana del puerto. Viendo las fotos de http://www.trivago.es/lescala-31973/museoexposiciongaleria-de-arte/ruinas-de-ampurias-162925 me imagino como los antiguos vivían. Un saludo