lunes, 25 de junio de 2007

A ramo pendentibus sub floribus

Muestro aquí otro cuadro de Godward. Sus pinceles nos transportan a la Antigüedad. El dolce far niente es una obsesión que traslada a jardines y hexedras con puellae absentes prestas a desfallecer. Romántico como Grecia y Roma. Se suicidó porque al parecer no podía soportar el éxito de Picasso. Es un pequeño homenaje a su sensibilidad. El verano es tiempo de reflexión y nos sirve para poner en orden nuestras ideas. Descansemos, pensemos, leamos.

Quiero comunicar en primer lugar que ya somos ocho los espartiatas de HVMANITAS NOVA. Cada incorporación es un éxito para nosotros. Quiero, por tanto, dar la bienvenida a Belén Orduna y Pilar Navalpotro. Todo lo que queráis decir será publicado. Sobre todo buscamos ideas que nos permitan al curso que viene tener unas líneas de actuación claras. Ya sabéis que todo se puede corregir. Si hay un error, un lapsus, una deturpación electrónica, una letra que danza cual bailarina gaditana, o una palabra que se ha escondido en la gruta de Polifemo, no importa, se corrige y ya está. Verba tandem splendebunt.

Nuestro objetivo debe ser llegar a 300, un número emblemático que sin duda nos daría más a conocer. El otoño que viene, aprovechando la reunión de Selectividad de Latín y Griego, podríamos darnos a conocer y empezar a trabajar AB HVMANITATE NOVA CONDITA.

Quiero comunicaros también que en el curso que viene voy a representar al sindicato ANPE en las Reuniones que celebra la Administración con los sindicatos, con derecho no sólo a voz, sino también a voto. No podía dejar pasar la oportunidad de actuar en estos campos de batalla. Cedat toga armis, diría contradiciendo a Cicerón. Agradezco desde aquí a Ana Broto, que está al frente de ANPE HUESCA, la confianza que en mí ha depositado. Desde todos los sindicatos debemos dar la batalla, cada uno en su línea de pensamiento, pero nosotros, los humanistas de hoy en día tenemos que estar unidos por encima (o debajo) de las ideologías políticas y reivindicar nuestra labor de transmisores de la Antigüedad Grecolatina. Si conseguimos estar juntos nos quedará al menos la satisfacción de haber luchado. Est tamen aliquid solacii in communi clade. Non omnes vincemur.

miércoles, 20 de junio de 2007

Tranquilidad. Llegan las notas de Selectividad


¿Qué tal habrán hecho la Selectividad nuestros alumnos y, por supuesto -que para eso son la mayoría- alumnas? Debemos, en primer lugar, analizar los resultados con frialdad y ser sinceros con nosotros mismos. Lo cual no quiere decir reflexionar y luego a olvidarse y santas pascuas. Ana-ly-sis, casi nada.
Lo más importante es que las notas de 2º no desentonen demasiado de las de Selectividad, de tal modo que la escala de notas de los alumnos siga la misma proporción en ambos casos. Siendo así, como suele ocurrir, nos podrán acusar de que hemos sido "muy exigentes" o "muy blandos", pero nunca de que hemos sido injustos. Yo creo que incluso de estas cosas debemos hablar los docentes. Nos enfrentamos al grave problema de la escasez de alumnado en Bachillerato. Y ello condiciona totalmente nuestro modo de evaluar. Pero están así las cosas, ¡qué le vamos a hacer! Sin embargo nosotros, en nuestras asignaturas, conseguimos pronto que para ellos sea más importante el saber que la nota, lo cual nos permite sortear con agilidad las sirtes ciclotímicas de las evaluaciones.

Además, no podemos olvidar que contamos con mayor patrimonio cultural que todas las restantes asignaturas juntas. Lo que tenemos nosotros para enseñar, eso no lo tiene nadie. Sólo Homero, o Sófocles, o Virgilio vale más que toda la Literatura que otros puedan llegar a estudiar en su vida. Sólo la historia del Siglo V griego es más importante que los tres últimos siglos.

La Cultura Clásica de 3º es ahora lo más urgente. Por un lado me dice Mercedes Ortiz que hay procedimientos efectivos para conseguir nuestro propósito, y que además la Cultura Clásica se ofertando en 3º en la provincia de Zaragoza, aunque no en todos los Institutos de Huesca. Lo mejor sería que fueramos un número grande de docentes de latín y griego los que lucháramos por conseguir que la Cultura Clásica sea de oferta obligada en 3º de ESO. SI la Administración no nos ve unidos pensarán: no tienen razón, porque si la tuvieran, saltarían todos a una. Cuando envíemos cartas a distintas Sociedades y Entidades, incluida la Educación Aragonesa, irán estas firmadas a nombre de HVMANITAS NOVA, Asociación Aragonesa de Profesores de Latín y Griego de Bachillerato y Cultura Clásica. No citaré "secundaria" ni "ESO", y si se os ocurre otra cosa, decidlo. En septiembre mandaremos las misivas, aparte de otras actuaciones, y sería necesario contar con un apoyo de al menos 20 o 30 profesores. De lo contrario pueden menospreciarnos alegando que somos pocos representativos. Con tener los nombres y apellidos de profesores todos juntos para justificar el número sería bastante. Siempre podemos apelar a aquello del "respeto a las minorías", un argumento que normalmente es aceptado sin problemas. Nuestra Sociedad, siempre tan caritativa, ayudando a la gente a dirigir sus pasos por el recto y virtuoso camino del bien.

Por otro lado, veo que está surgiendo una "cierta demanda" de la asignatura que parte de alumnos que, siendo buenos estudiantes, se conforman con saber bien ingles. Y parece lógico y muy sensato, porque mal van a prender dos lenguas extranjeras los niños que son incapaces de aprender una. Aquí las matemáticas mandan: dos es el doble que uno, y si no tenemos uno, muy difícilmente tendremos dos. El razonamiento es tan simple que acaba volviéndose tremendamente complejo por obra y gracia del servilismo ante la consigna que hoy impera. ¡Queda bien -piensan los padres- eso de que van a aprender los chicos dos idiomas! "Pues la verdad es que sí, viste mucho lo de los idiomas", comentarán otros. "¡Oye, y tú crees que van a salir del Instituto con dos idiomas aprendidos?", se atreverá alguien, por fin, a decir. La respuesta más oída será: "Bahh!, con que sepan uno, yo ya me conformo".

Absurdo, por tanto, que no puedan elegir uno de entre dos idiomas. Que elijan entre francés-inglés-alemán, y a partir de ahí, que vayan a las Academias y Escuelas de Idiomas que para eso están. Además la Cultura Clásica no son unos idiomas cualesquiera, sino los Pilares de Nuestra Civilización. Que no haya apenas personas hoy en día capaces de entregar su vida al Saber con mayúsculas que es el nuestro (si actuamos como buenos philologoi) no es razón para que sea despreciado quien lo intente. Nosotros los profesores de Latín y Griego ocupamos un pequeño espacio en la Enseñanza Internacional Aragonesa, pero tenemos que defenderlo con uñas y dientes o, de lo contrario, en la próxima reforma educativa nos borran del mapa: "Manejo del móvil" y "trucos para la Play" serán las asignaturas estrella. Habrá "cuatro idiomas para todos" (sí, 4, dos por dos, cuatro) y los "deficientes" tendrán que conformarse con tres, que para eso son deficientes. De curso pasarán con ¡seis suspensas!, total, sólo dos más que en el Bachillerato. Ahora eso sí, ¡Todo por Internet! ¡Cómo aprenderán los chicos! Saldrán todos CATEDRÁTICOS, ese será el título que obtengan, "CATEDRÁTICOS DE ESO", para que las generaciones venideras suspiren con admiración ante la EXCELENCIA POLÍTICA de quienes supieron conducir a estas nuevas hojas de nuestro árbol a la SABIDURÍA ABSOLUTA.

martes, 19 de junio de 2007

Mujer marmórea sobre el lecho del desamor

At regina graui iamdudum saucia cura

uulnus alit uenis et caeco carpitur igni.

multa uiri uirtus animo multusque recursat

gentis honos; haerent infixi pectore uultus

uerbaque nec placidam membris dat cura quietem.


Vulnus alit venis o la enfermedad del amor

El amor no con-vivido, no consumado es una enfermedad, una animi aegritudo que se transforma paulatinamente en morbus. Un morbus que acaba siendo letal, de un modo u otro, si no se interpone un difícil "Remedio" (ákos). Además es una nósos sin medidas preventivas, irracionalmente enviada por los dioses a los seres humanos, precavidos o no. Así nos lo dice el griego Eurípides en su Hipólito, cuando la nodriza se dirige a Fedra con estas palabras "Resígnate a estar enamorada,una divinidad lo quiso". En esta tragedia se trata al amor como nósos con unos ásema, unos indicios ( arjé tónde pemáton y ton aporréton kakón, comienzo de estas penas y de males indecibles). Males indecibles, dice el tragediógrafo.Siempre ha sido muy complicado describir el amor. El amor y la guerra son inenarrables, infandi,y sin embargo, las mejores obras de la literatura mundial narran los amores y las batallas de los hombres.Quizá sea lo más atractivo del asunto,saber que ni con las palabras más bellas,más precisas,austeras,sonoras...lograremos nunca pintar certeramente a Venus y a Marte, esencias clásicas de la vida. También se menciona en Hipólito el hecho de que aparecerá alguna medicina de esta enfermedad (ti tesde fármakon nosou), no obstante Fedra afirma "conozco un solo remedio, morir cuanto antes..."

Pasemos a Roma, al verso dos del Libro IV de la Eneida de Virgilio: Vulnus alit venis. Ésta es mi interpretación pseudo-médica:

Vulnus: la herida,la vulnerabilidad del amor que crece en el alma, y tras una fase incipiente,va desarrollándose paulatinamente in situ hasta alcanzar un desarrollo local anímico completo.

Alit :se alimenta. Los alimentos que recibe se mencionan en los versos siguientes,constituyen recuerdos de su amado que nutren la herida: virtus (no olvidemos su raigambre con vir,la atracción hacia lo masculino,la atracción de los contrarios), honos ( su jerarquía, su linaje elevado como el de Dido , la atracción de los iguales y la atracción por un hijo nada menos que de Venus), vultus (la expresión visual más personal del rostro del amado) y verba (la expresión conceptual,normalmente auditiva, a la que las feminae siempre han-hemos sido tan receptivas).

Venis: en sus venas, a partir de sus venas. Las venas transportan todos los nutrientes necesarios para el crecimiento de la herida, mediante la angiogénesis. Los haruspices,y no menos los iatroi de la Antigüedad conocían bien diversos tipos de tumores y su principal fuente de alimentación, la sangre. El flujo sanguíneo transporta a través de los conducta vasorum los alimenta, cuya última función es la metástasis somática de la herida sentimiental. Así se menciona en el quinto verso mediante el término membris, contagiados ya del mal de amor no se les otorga el placentero reposo.


Caeco carpitur igni:se rompe en pedazos en un ceguera ígnea,un ardor interno, apórretos, de pulso sanguíneo acelerado, los ojos nublados, esos síntomas del fuego interno que tan bellamente plasmó Safo, la "doctora" del amor.

Lo que no entiendo es que, si dicen los médicos que la taquicardia y la aceleración del pulso es una respuesta animal de preparación oxigenadora, para la huida,b ante un peligro amenazante, por qué los humanos -siempre tan sabios- no huimos del amor en cuanto notamos los primeros síntomas, sino que nos quedamos inmóviles en una especie de ataque morboso.

Así se ha quedado la chica de la pintura, triste amante paralizada.

Margarita Fernández

viernes, 15 de junio de 2007

AT REGINA...


AT REGINA...

At regina graui iamdudum saucia cura
uulnus alit uenis et caeco carpitur igni.
multa uiri uirtus animo multusque recursat
gentis honos; haerent infixi pectore uultus
uerbaque nec placidam membris dat cura quietem.

Alea iacta est. El examen de Selectividad al que tuvieron que enfrentarse los gladiadores aragoneses que han cursado Latín en 2º de Bachillerato ya está en manos de los correctores.

El examen presentaba, por un lado, el conocido texto de Salustio en el que se describe el carácter de Catalina, si bien “ligeramente simplificado”, y por otro, cinco hexámetros inmortales de Virgilio, los que están al comienzo del Libro IV de la Eneida. Épica, Tragedia, Lírica, Historia, Mitología, Métrica, Estilística y Literatura: esto sí que es de verdad “interdisciplinariedad”. Y además, educación sentimental.

Sobre estos cinco versos, quiero decir algo, pues no creo que sea yo el único que sufrió una convulsión al leerlos por primera vez. Conocía el Libro I, pues su lectura formaba parte del temario de COU (¡qué años aquellos!), y aunque mi voluntad de estudiar Filología (Clásica, por supuesto; los demás son “idiomas”) era inquebrantable, en aquel momento me sentí un privilegiado: algún día iba a poder leer los duodecim Aeneidos libri en latín, algo reservado a muy pocos. Sin poder leer en latín la Eneida y en griego la Ilíada no merecía la pena vivir, pensaba yo imbuido de romanticismo (aquellos maravillosos años).

No entendía que Virgilio fuera solamente un poeta, estaba convencido de que quidquid divinorum Vergilianos versus efflat. Y, ya en la Universidad, por fin “¡había que traducir a Virgilio!” ¡Como si ello fuera posible!. Como si sus versos, relucientes sub specie aeternitatis, pudieran entenderse en nuestra humilde lengua castellana. Dicen los buenos traductores, desde Cicerón, San Jerónimo y Fray Luis, que no hay que traducir palabra por palabra, sino concepto por concepto. Y ahí está el problema. En Virgilio no hay sólo conceptos; casi todo son sentimientos: sensus omnia terunt.

Sin embargo, yo intentaba traducir a toda costa. Lo primero era, por supuesto, buscar un verso castellano dotado de la elegancia y dignidad suficiente para emular los hexámetros. Tarea imposible. Hay que elegir entre dos posibilidades: o bien los versos con marcado ritmo acentual que pretenden pasar por pies dáctilos mediante la distribución de acentos en el verso (como Rubén Darío: inclitas razas ubérrima, sangre de Hispania fecunda), o bien versos clásicos como el ilustre endecasílabo o los alejandrinos. De las dos formas de traducir hay intentos numerosos, con más pena que gloria, a pesar de esos nobiles conatus qui ad astra translatores utinam ferant. Sobre las traducciones “en prosa”, mejor no hablar, pues todas son bazofia; sólo sirven como lectura de apoyo para pasajes dudosos en latín. Un gran favor haríamos al latín y al griego si elimináramos todas las traducciones. Sería un profundo acto de amor al mundo que todavía vive en nosotros. Sin latín y griego no hay nada, solo sombras, vanos intentos de explicar el Cosmos que nunca obtendrán respuesta.

Lo cierto es que no miramos al futuro, queremos descubrir e interpretar el pasado. No hacemos, sin embargo, arqueología. Pretendemos saberlo todo de griegos y rómanos: lo primero, cómo y dónde vivían; después, qué secretos esconden las lenguas que hablaban; sólo más tarde intentamos saber qué pasiones sacudían sus corazones. Ese el objetivo último. Entenderlos a ellos para poder entendernos a nosotros mismos. Al leer at regina… parece como si todo el libro IV sobrara. En dos palabras se nos dice todo: la reina Dido protagonizará un conflicto, una cura. Su alma herida deberá tomar una resolución. Comienzo insuflado por hálito divino. Descubriendo cómo ellos sentían, podremos saber qué sentimos nosotros. Las enseñanzas de la Antigüedad nos acompañan toda la vida, pero debemos procurar que la idea que nos formamos de ella no sea una “foto fija” o una pintura del pasado, sino un continuo revivir que alienta nuestras vidas y las enriquece.

Vulnus alit venis, por favor que alguien me explique lo que es eso. Un vulnus sabemos lo que es, aunque sea del alma como en este caso, pero el verbo alit resulta ya más difícil de entender: ¿se puede “alimentar una herida”? Y lo más difícil de todo, el ablativo (quizá alguien lo juzque dativo) venis, que expresa la relación de circunstancias de carácter modal, instrumental, causal, local, o de cualquier otro cariz que envuelve a la “acción” regina vulnus alit. Imprecisión consciente y deliberada. La expresión es sumamente misteriosa, como misterioso es lo que le ocurre a Dido. Eros aníkate majan de nuevo. El verso termina con un enigmático et caeco carpitur igni. Fuego interior. Todos lo conocemos, pero ¿quién ha sentido un “fuego ciego”? “Oculto”dicen que se debe adjetivar en español al fuego. Y entonces en lugar de claridad, se cierne sobre nosotros una bruma espesa: ¿cómo es posible que dentro de nosotros pueda haber un fuego? Luz y oscuridad al mismo tiempo. Lumen et umbra, discordia in concordia; Eleusina Misteria ab aliquibus fortunatis probata ut metum mortis et flammam amoris nobiliter debellent. Qui arcana Misteria nescimus vitam miserrime agimus. “Nullus tristior homine” Homerus dixit. Itaque numinorum luce roreque animum perfundamus.

El curso toca a su fin, y muchos de nosotros sentimos la satisfacción del trabajo bien hecho. Nos despedimos de nuestros discipuli. La emoción que produce una sonrisa en los labios de quienes musitan un adiós, el aliento de unas palabras agradecidas o unos ojos llorosos que no pueden disimular la sensación de que han vivido algo irrepetible, son expresión pura de un alma noble. Esa es la energía que mueve nuestros corazones. ¡Dichosos quienes la han recibido! Todo lo demás se olvida.

Mas la recompensa es ingrata. Serán encadenados para siempre a una roca, como Andrómeda, pero inúltimente esperarán la llegada de Perseo. Todavía la górgona Medusa exhibe sus cabellos serpentinos y petrifica con su mirada. Impune se pasea por los pasillos de nuestros institutos Sólo cuando la decapite el héroe hijo de Dánae podremos esperar salvación. Mientras tanto, que los dioses protejan a nuestros discípulos y nos sigan dando aliento para al menos seguir vivos mientras el monstruo marino nos examina antes de abrir sus fieras mandíbulas. Esperemos que sea verdad el virgiliano audaces fortuna iuvat, y si no, ya sabemos todos por experiencia lo que habremos de hacer: ulla salus victis nullam sperare salutem.

viernes, 8 de junio de 2007

Nubes in caelo



Con motivo de la nueva interpretación que están haciendo los inspectores sobre la Cultura Clásica, quiero decir lo siguiente:

1º. Como muy acertadamente decía Mercedes Ortiz, el cambio del Proyecto a la Orden no es muy significativo. Sin embargo, las actuaciones primeras de los inspectores parecían inclinarse por una interpretación de acuerdo a la LOE, aunque no al pie de la letra, por lo cual pensaba yo, inocente de mí, que prevalecería la primera. Por lo visto las interpretaciones al pie de la letra pueden hacerse en una Orden, pero no en la LOE.

2º. Quizá sea mejor así, pues de lo que se trata es de que haya una interpretación judicial del texto y así se acabará la polémica.

3º. No queda más remedio que recurrir. Todo lo demás es perder el tiempo. En cuanto sepa dónde tengo que presentar el recurso, lo presento. Otra cosa no se me ocurre.

La LOE dice lo siguiente:

Artículo 4. Organización de los tres primeros cursos.

1. De acuerdo con lo que establece el artículo 24.1

y 3 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, las materias de los cursos primero a tercero de la Educación secundaria obligatoria serán las siguientes:

Ciencias de la naturaleza. Ciencias sociales, geografía e historia. Educación física. Educación para la ciudadanía y los derechos humanos. Educación plástica y visual. Lengua castellana y literatura y, si la hubiere, lengua cooficial y literatura. Lengua extranjera. Matemáticas. Música. Tecnologías.

2. En cada uno de estos tres primeros cursos, de acuerdo con lo que establece el artículo 24.2 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, todos los alumnos cursarán las materias siguientes:

Ciencias de la naturaleza. Ciencias sociales, geografía e historia. Educación física. Lengua castellana y literatura y, si la hubiere, lengua cooficial y literatura. Lengua extranjera. Matemáticas.

3. En uno de los tres primeros cursos todos los alumnos cursarán la materia de Educación para la ciudadanía y los derechos humanos, en la que se prestará especial atención a la igualdad entre hombres y mujeres.

4. Las administraciones educativas podrán disponer, en aplicación del artículo 24.4 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, que en el tercer curso la materia de Ciencias de la naturaleza se desdoble en Biología y geología, por un lado, y Física y química por otro. En todo caso, la citada materia mantendrá su carácter unitario a efectos de promoción.

5. En cada uno de los cursos primero y segundo los alumnos cursarán un máximo de dos materias más que en el último ciclo de Educación primaria.

6. Asimismo, en el conjunto de los tres cursos, los alumnos podrán cursar alguna materia optativa de acuerdo con el marco que establezcan las administraciones educativas. La oferta de materias en este ámbito de optatividad deberá incluir una segunda lengua extranjera y cultura clásica. Las administraciones educativas podrán incluir la segunda lengua extranjera entre las materias a las que se refiere el apartado 1 de este artículo.

7. Sin perjuicio del tratamiento específico en algunas de las materias de la etapa, la comprensión lectora, la expresión oral y escrita, la comunicación audiovisual, las tecnologías de la información y la comunicación, y la educación en valores se trabajarán en todas ellas.

8. Los programas de refuerzo que organicen los centros en virtud de lo dispuesto en el artículo 24.8 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, irán dirigidos al alumnado al que se refiere dicho artículo y a aquellos otros que lo requieran. Dichos programas tienen como fin asegurar los aprendizajes básicos que les permitan seguir con aprovechamiento las enseñanzas de esta etapa.

Transcribo a continuación los artículos que afectan a CULTURA CLÁSICA de la “Orden de 9 de mayo del Departamento de Educación, Cultura y Deporte por la que se aprueba el Currículo de la Enseñanza Secundaria Obligatoria y se autoriza su aplicación en los centros docentes de la Comunidad Autónoma de Aragón”.

Artículo 9. Organización de los tres primeros cursos de la Educación secundaria obligatoria.

3. En primero, segundo y tercero, el alumnado cursará con carácter general una segunda lengua extranjera

4. Como alternativa a la segunda lengua extranjera, los alumnos con marcado desfase curricular o dificultades generales de aprendizaje y aquellos que no la hayan cursado anteriormente dentro de la etapa podrán cursar las materias de refuerzo Taller de lengua castellana o Taller de matemáticas.

También se podrá ofertar para tales alumnos una materia diseñada por el propio centro que les facilite la adquisición de las competencias básicas y la consecución de los objetivos de la etapa. En tercer curso, los centros ofertarán, junto con las anteriores, la materia optativa de Cultura Clásica como alternativa a la segunda lengua extranjera.

......





jueves, 7 de junio de 2007



CVLTVRA CLASSICA NOBIS LVCET

Me llegan noticias de que en en muchos Institutos se está ofreciendo ya Cultura Clásica de 3º en rivalidad directa con el Francés. Lo que se haga en la signatura este primer año es demasiado importante como para abandonarlo a la improvisación. Si tenemos alumnos en 3º será más fácil que los tengamos en el Latín de 4º que al año se viene se implanta. Quienes continúen en el Bachillerato de Humanidades podrán haber cursado 4 años de "Civilización Clásica", se llame como se llame la asignatura. Esto es un avance muy grande sobre la situación que ahora teníamos. Ya sé que la Secundaria es una Etapa estigmatizada y que los procesos de evaluación son infames, pero nuestra labor está muy por encima de estas trivialidades. Nosotros enseñamos lo que amamos, y eso los alumnos lo perciben. Nuestra misión no es "transmitir conocimientos" sino guiar los pasos de nuestros alumnos hasta la contemplación de la Antigüedad. Ella se explicará por sí misma y exhibirá sus galas. Sin leer a los clásicos no hay cultura posible. No tenemos detrás una lista de autores y sucesos irrelevantes, sino a Homero, a Sócrates, a Pericles, a Platón, a Virgilio, a Horacio, a Augusto. Cada uno de ellos vale por una asignatura. Nadie más que nosotros tiene el privilegio de enseñar quiénes son y qué representan.

martes, 5 de junio de 2007


OLIM IN SCHOLA

Hastam, galeam et scutum Minerva habet. Creo recordar una frase así en el Libro de Latín de Bachillerato de Anaya. ¡Eso sí que era un Bachillerato! No nos enseñaban mucho, pero como exigían tanto, teníamos que espabilarnos y arreglárnoslas como pudiéramos. ¡Vaya que si se aprendía! Salíamos muy bien preparados.

En algunas asignaturas me tocaba sufrir. Estudiar y sufrir eran para mí la misma cosa al memorizar las preguntas de música del librito estatutario. ¿Qué es la música: es el arte combinar los sonidos y el tiempo? ¿O es el solfeo? No sé, ¡qué más da! En los exámenes rogaba a un niño muy caritativo que se ponía a mi lado (tocaba el clarinete muy bien acompasado). Como terminaba enseguida, le daba tiempo a decirme cuatro cosas en voz baja; yo con eso me las apañaba para sacar un cinco: sinceramente, nunca supe qué era una fusa, prefería pensar que era una ninfa que se desmayaba derramando sutilmente sus gemidos. Si mi buen amigo David no estaba a mi lado, entonces me caía un tres o, como mucho, un cuatro. Sólo escuchábamos las cuatro estaciones de Vivaldi. Debía de ser porque el profesor se cansaba de traer el tocadiscos y no solía pasar de la segunda sesión. A Mozart y Bethoven por supuesto no llegábamos. ¡Ya lo escucharán cuando sean mayores!, debieron pensar. ¡Tampoco son tan importantes! Como a ellos lo que les gusta es el rock…

Aún recuerdo las láminas que presentaba en dibujo: como era torpe con la tinta china, repasaba las líneas con rotulador carioca negro. Yo sabía que el profesor se daba cuenta, pero era muy bueno, y me ponía el cinco. El dibujar polígonos, dado el lado, era un ablativo absoluto que tenía su encanto. La bisectriz, la hipotenusa, un triángulo isósceles o equilátero. Soberbio vocabulario. Te quedabas a la altura del barro ante las mentes prodigiosas de quienes habían inventado esas palabras. Mejor que no pensaras. A plantear, a operar, a repasar, y que el resultado sea exacto. Pero el dibujo no son matemáticas, menos mal. Los polígonos se ven, aunque no puedan palparse, y tienen un toque de hermosura al tiempo que de frialdad: eran como cubitos de hielo. El “dibujo libre” (sic) era mi preferido. Con cuatro manchas por aquí y por allá me salía un cuadro. Como era abstracto, la nota nunca podía ser inferior a cinco. Lo que más tiempo me llevaba era poner título al cuadro. Sin título el cuadro no tenía sentido. Con título, ya era otra cosa. Se entendía todo. Nunca pude dibujar la cabeza de un caballo. Imposible. El cálculo de las proporciones era mi punto flaco. Así que me incliné por lo abstracto. Imitar a Picasso parecía fácil, pero Velázquez era intratable. Además, ¡cómo iba yo a pintar en su estilo …, si era otra época!

La Geografía era dificilísima: los koljós, los polder, el barbecho, el latifundio, el clima continental, borrascas y anticiclones; todo muy interesante. Y la Historia era algo complicadísimo: el mesolítico las decadencias, revoluciones, sucesiones, siempre causas, siempre consecuencias, si no batallas mil y paces sin cuento. Sigo estupefacto todavía. No comprendo cómo mis compañeros mostraban una seguridad tan grande en entender asuntos de otros tiempos. Yo me limitaba a imaginar esas épocas gloriosas: ¡qué bonito el Renacimiento!, odiaba la Edad Media, el Barroco... tan barroco, el Rococó, eso sí que era bonito, lo despreciaban siempre tanto que acabé cogiéndole cariño. Boucher y Fragonard me apasionaron ya entonces, conque no digamos hoy en día.

Llegamos, por fin, al Romanticismo: ¡qué retrato de Lord Byron; lástima de muerte tan tonta, Misholongi, qué palabra tan rara!. Lo de los últimos siglos, todo eran guerras a muerte (¿cómo serán las otras?); las batallas tenían nombres muy raros (nunca explicaban su procedencia); las guerras se contaban con ordinales pero rara vez llegaban al 4º. Menos mal a la segunda mitad del siglo XX, en que todo eran instituciones de paz y asociaciones benéficas: la ONU, la FAO, la UNESCO, UNICEF, la OMS y los Tratados. Y entonces todos pensábamos: ¡es que …somos los mejores!

¡Qué gente tan atrasada había en aquellas épocas por el mundo!

Y la Historia de Grecia y Roma ... todo eran instituciones y guerras espeluznantes sin ninguna conexión entre ellas. Nunca me hablaron de Troya, y los “micenos” salían por cualquier lado. Lo del Taigeto, eso no faltaba: todos los libros lo ponían, sembrando una semilla de maldad sobre el noble pueblo espartano. ¡Ni que en Atenas o Corinto no se hubieran desprendido de sus hijos no queridos! Atenas era el modelo, eso estaba claro. La tragedia, la comedia, la oratoria, Alejandro Magno, de la democracia ni se hablaba, y después de citar de corrido con esa regla mnemotécnica tan bonita “Eurípides no me sofocles que te esquilo” a los grandes trágicos atenienses, se nos mostraba un busto de Sócrates y/o Platón para que nos quedáramos pasmados de su sabiduría: esas caras la verdad es que impresionaban.

De los romanos se oía hablar a menudo, sobre todo de los Escipiones y, cómo no, de las Guerras Púnicas (otra palabra que nunca explicaban). Yo creo que era porque sus maestros, antaño en la escuela, les contaron estas gestas, que en la época impresionaban, y ellos nos las transmitían con un gran fervor. La época helenística… nunca supe de su existencia. Sólo que empezaba con la muerte de Alejandro Magno (¡vaya modo de comenzar un período tan hermoso de vivir!) y terminaba …a saber cuándo.

Los romanos pasaban de las Guerras Púnicas al acueducto de Segovia y los emperadores hispanos en un santiamén. Los bárbaros los invadieron ¡porque eran unos degenerados! Aprended la lección, decían, ellos, los profesores, tan virtuosos, tan nobles y tan sabios. Pero mi decepción iba en aumento año tras año, la palabra “degeneración” nunca sufría el tormento ese al que se sometían los conceptos: la descripción de características (con guiones y en un orden extraño que nunca supe a qué obedecía). Eso es lo que yo siempre esperaba, pero las más de las veces debía contentarme con contemplar Les Romanes de la décadance, de Couture, e intentar imaginar el porqué de la mirada de esos romanos (y romanas) recostados sobre el triclinio. ¡Vamos, que triclinio o banquete es igual a de-ge-ne-ra-ción! El más excelso símbolo de la civilización: el symposion, un lugar para la amistad, la conversación, el razonamiento, las miradas, las sonrisas, el sabor de los alimentos, el olor de los perfumes, estolas azafranadas y togas albas, placer, sensualidad y amor. El symposion, símbolo de la decadencia: nunca pude entender por qué; ¿acaso no puede uno divertirse de noche e ir a trabajar al día siguiente perfectamente recuperado? Total, …los banquetes comenzaban al caer la tarde, así que por muy tarde que se fueran a dormir, no sería más de la una. Las luchas de los anfiteatros siempre quedaban reducidas a “cristianos que son comidos por leones en el circo” (sólo había uno). De la dignidad por saber morir y la avalancha de espectadores, nunca se sabía nada. Esos temas, mejor ni tocarlos. Son niños y no lo entenderían.

Las Ciencias Naturales eran cosa fina. Yo aprendí sólo Geología, porque mi profesor era geólogo y él, de Biología no quería saber nada. ¡Ni que tuvieran algo que ver! ¿no ves que lo uno son las piedras y lo otro son las plantas (como a zoología nunca se llegaba…)! Y lo de la ameba, eso sí que era misterioso, la ameba. ¡Una de amebas…! Yo pensaba que eran una especie de “almejas” que se escindían en sucesivas fases todas ellas terminadas en –sis (eso sí que era bonito: meeioosiis; ¡ahí es nada!). Los minerales me los aprendí todos. Ahí me di cuenta de que era inteligente: sin ver ni un mineral en clase, los reconocía a simple vista. Ahora, ¡que no me preguntaran como eran las tramas reticulares y celdas de los cristales…! porque entonces volvía a sentirme un ignorante de tomo y lomo. ¡Con lo fácil que les resultaba a los demás…! Te los aprendes de memoria y ya está, ese era el consejo. Sufre lo menos posible. “Aprender de memoria”, esa era la tortura. Comprender, comprender, comprender, ¡habráse visto!

Sobre las matemáticas, hablaremos otro día. Lo de Rufini tiene narices. Y el anillo abeliano todavía lo estoy buscando en el estuche. Operar, operar, operar y convalecer, convalecer, convalecer.

lunes, 4 de junio de 2007

Información sobre Cultura Clásica

Un punto y aparte, que diferencia al Proyecto de la Orden, parece ser suficiente para que la Cultura Clásica se oferte a todos los alumnos, y no sólo a los “alumnos con marcado desfase curricular o dificultades generales de aprendizaje”. Mejor habría sido un nuevo artículo. No obstante, lo que importa es la interpretación más que la lectura “ad pedem litterae”. Por tanto, la asignatura va a ser ofertada como opción binaria a la “segunda lengua extranjera”. No es para sentirse completamente satisfechos, pero al menos la CULTURA CLÁSICA estará ahí para quien la elija.

Escribo a continuación los artículos correspondientes a la Orden, que mejoran también la situación del Latín que se ofertará en 4º. Tendremos que actuar con mano izquierda, porque se establece el número mínimo de 12 alumnos para que sea impartida la asignatura; aunque existe la posibilidad de que sea aprobada con menos por la Inspección si hay razones suficientes. Un poco subjetivo, pero espero que podamos superar el número “en primera instancia”.


Orden de 9 de mayo del Departamento de Educación, Cultura y Deporte por la que se aprueba el Currículo de la Enseñanza Secundaria Obligatoria y se autoriza su aplicación en los centros docentes de la Comunidad Autónoma de Aragón.

Artículo 9. Organización de los tres primeros cursos de la Educación secundaria obligatoria.

3. En primero, segundo y tercero, el alumnado cursará con carácter general una segunda lengua extranjera

4. Como alternativa a la segunda lengua extranjera, los alumnos con marcado desfase curricular o dificultades generales de aprendizaje y aquellos que no la hayan cursado anteriormente dentro de la etapa podrán cursar las materias de refuerzo Taller de lengua castellana o Taller de matemáticas.

También se podrá ofertar para tales alumnos una materia diseñada por el propio centro que les facilite la adquisición de las competencias básicas y la consecución de los objetivos de la etapa. En tercer curso, los centros ofertarán, junto con las anteriores, la materia optativa de Cultura Clásica como alternativa a la segunda lengua extranjera.

Artículo 10. Organización del 4º curso.

Además de las materias enumeradas en el apartado anterior, los alumnos deberán cursar tres materias de entre las siguientes:

- Biología y geología

- Educación plástica y visual

- Física y química

- Informática

- Latín

- Música

- Segunda lengua extranjera

- Tecnología

6. Los centros deberán ofertar la totalidad de las materias a las que se refiere el apartado 2 de este artículo. Con el fin de orientar la elección del alumnado, podrán establecer agrupamientos de estas materias en diferentes opciones.

8. Sólo se podrá limitar la elección de materias y opciones del alumnado cuando haya un número inferior a doce alumnos para alguna de ellas. (…)